domingo, 26 de abril de 2015

Una mirada al futuro con Windows 10

Ahora que está más cerca la fecha de lanzamiento oficial de Windows 10, y después de varios meses de haber estado utilizándolo, hay algunas ideas que nos vienen a la mente y que pueden no estar muy lejos de lo que podría ser la realidad.

A inicios de abril, tanto IDC como Gardner anunciaron que las ventas de computadoras personales habían perdido impulso y que las mismas reflejaban los niveles más bajos en los últimos seis años.

La principal razón que explica esta desaceleración es la baja en las compras de equipos de remplazos para las computadoras que utilizaban el sistema operativo Windows XP y la próxima fecha de lanzamiento de Windows 10 al público en general.

Según la información aparecida en los medios, es posible interpretar que muchas personas están esperando a que se inicie la venta de computadoras con el nuevo sistema operativo instalado.  Para los fabricantes de computadoras, tradicionalmente, una nueva versión de sistema operativo es una buena razón para que las personas compren una computadora nueva.

Pero la realidad puede ser otra.  Es posible que las ventas de computadoras no mejoren a pesar de la salida al mercado de Windows 10.  Y ¿por qué digo esto?, pues basicamente por la experiencia adquirida con la versión de prueba de Windows 10, que ha estado disponible para todos desde hace varios meses.

He tenido la oportunidad de instalar y utilizar Windows 10 en varios equipos, con diversas configuraciones de procesadores, edades y memoria RAM, y los resultados conducen a casi la misma conclusión.  Si tienes 2 GB de RAM, Windows 10 te va a trabajar muy bien.  Si posees 3 GB de RAM, también te va a trabajar muy bien.  Si tienes 4 GB de RAM entonces te trabajara en forma excelente.  Si tienes 8 GB de RAM, pues la experiencia será súper.

La verdad es que si en la actualidad se posee una computadora que fue adquirida, por ejemplo, en el 2008 cuando Windows Vista era la decepción de muchos, es posible que se pueda utilizar Windows 10 sin ningún problema.  De lo que he probado hasta ahora, tenemos que si la computadora pudo trabajar bien con Windows 7, entonces lo hará a las mil maravillas con Windows 10.  De hecho, algunos drivers de Windows 7 trabajan sin problemas con Windows 10.  Y son los drivers lo que en muchas ocasiones determinan si la vida de una computadora se mantiene vigente o se declara como obsoleta, pues es la falta de drivers para los nuevos sistemas operativos lo que causa que un equipo realmente quede obsoleto.

Si a este hecho, le sumamos todas las computadoras que pueden ser actualizadas o utilizan Windows 7, más las computadoras que se han vendido hasta ahora que utilizan Windows 8 y 8.1, tenemos una enorme cantidad de computadoras que sólo van a requerir hacer un upgrade de sistema operativo.  No será necesario remplazarlas, lo que significa que posiblemente no habrán grandes mejoras en la venta de nuevas computadoras.

La posibilidad que Microsoft ofrezca el sistema operativo Windows 10 como un upgrade gratuito para todo el mundo, no es el mejor incentivo que los fabricantes de computadoras pueden recurrir para la adquisición de computadoras nuevas, por lo menos durante el primer año de vigencia.

Para un funcionamiento óptimo Windows Vista requería de más recursos que Windows XP, en muchas ocasiones para hacer exactamente lo mismo.  Esto obligó a los fabricantes de componentes y a los de computadoras a desarrollar sistemas con mucha mayor capacidad, para que el desempeño fuese óptimo.

Con la salida al mercado de Windows 7 y posteriormente Windows 8 y 8.1, las necesidades de poder de computación se mantuvieron bajas al ser estos sistemas operativos muchos más eficientes en el uso de los recursos disponibles.  Windows 10 sigue en esa misma línea de eficiencia, lo que hace que el hardware de hace unos cinco a siete años atrás todavía pueda ser utilizado sin ningún problema para realizar las mismas tareas que han estado haciendo hasta el día de hoy.

Por estas razones considero que es muy posible que, contrario a lo que se podría esperar, Windows 10 no tenga una contribución significativa en la mejora de las ventas de computadoras personales.

Quizás los tiempos de grandes volúmenes de ventas son parte de la historia y esta tendencia se mantendría así durante mucho tiempo.

Amanecerá y veremos.

viernes, 13 de marzo de 2015

Windows 10 Pro Technical Preview

En octubre de 2014 Microsoft hizo público lo que sería la nueva versión de su sistema operativo para computadoras personales, Windows 10.

Como parte del proceso de lanzamiento, Microsoft anunció el inicio de un programa de pruebas, abierto a todo público para que probaran y evaluaran lo que están proponiendo.

Contrario a lo que hasta el momento había hecho, Microsoft ha hecho que este programa de prueba esté abierto a todo público, no solo a los desarrolladores y fabricantes de dispositivos tal cual había sido la costumbre hasta el momento.

La versión beta de este sistema operativo es completamente funcional, aunque se advierte que algunas cosas pueden ocurrir o no funcionar igual de bien como en las versiones finales.

En febrero de este año, Microsoft anunció una nueva versión o actualización de la versión beta de Windows 10. La misma posee como nombre oficial “Windows 10 Pro Technical Preview. Evaluation Copy. Build 9926.”

En este evento Microsoft brindó mucho más detalles, los cuales en algunos casos, representan un cambio en lo que hasta el momento se había visto en el proceso de desarrollo de sus productos. La impresión generalizada en muchos medios en Internet es que ahora Microsoft estaba volviendo a innovar.

Como en algunas ocasiones es mejor probar para así llegar a conclusiones propias en lugar de estar aceptando lo que otros dicen, se optó por realizar una instalación para tener la experiencia del proceso y el uso de lo que podría ser el nuevo ambiente. Esta decisión se basó en el hecho que muchas veces las necesidades e intereses difieren entre unos y otros. De esta manera se podría verificar, desde una perspectiva propia, que tan bueno o malo es lo que se está presentando.

Microsoft requiere para poder proceder con la instalación ingresar al sitio https://insider.windows.com/ y registrarse en el Windows Insider Program. Para esto se requerirá poseer una cuenta válida ya sea de Hotmail, Outlook o Live.

Inicialmente, se instaló Windows 10 Technical Preview en una Surface Pro. Se probó en esta Tablet pues Microsoft la tenía condenada al olvido, como si de un dispositivo obsoleto se tratara, pues el mismo no poseía actualización de Windows 8 a Windows 8.1.

Irónicamente, como parte del proceso de instalación de Windows 10, el primer paso que se ejecutó fue la actualización hacia la versión 8.1. Esto fue una sorpresa agradable pues todo indicaba que se iba en buen camino. La instalación de Windows 10 se dio sin problema alguno y hasta daba la sensación que la Tablet respondía mucho mejor que cuando se tenía instalado Windows 8. Lo mejor de todo es que las aplicaciones disponibles en la Tienda o Store de Windows 8.1 se pueden instalar y utilizar sin problemas en Windows 10.

La actualización a Windows 10 se realizó en otra Tablet con recursos y un rendimiento mucho más modestos que la Surface Pro. Esta Tablet, de Hewlett-Packard, se encontraba actualizada a Windows 8.1, por lo que llevarla a Windows 10 fue una tarea mucho más rápida.

La instalación de Windows 10 es sencilla, requiere de poca intervención de parte de quien está realizándola. La misma se comporta como un proceso de actualización de los que estamos acostumbrados a realizar.

Cuando finaliza la instalación, la mayoría de los softwares que se tenían instalados previamente se encuentran disponibles, por lo que no es necesario volver a reinstalarlo. Los que no aparecen listados, pueden ser ejecutados realizando una búsqueda, similar a como se hacía en Windows 7, Windows 8 o Windows 8.1, no hay mucho drama en esto.

La interface de Windows 10 es bastante similar a la de Windows 8.1 y al mismo tiempo nos recuerda a la de Windows 7. De hecho la interface de 8.1 se presenta en una ventana ligeramente reducida, aunque la misma puede ser ampliada a pantalla completa, tal y como lo veíamos antes.

A pesar de la familiaridad que se percibe en esta versión, hay muchas cosas que se muestran algo diferentes, entre ellas está la presentación del Panel de Control.

Aunque no se sabe si lo que actualmente se muestra será la presentación definitiva, la percepción es que todo es mucho más fácil de localizar, con una presentación más limpia que resulta algo familiar a lo que habíamos visto en Windows 8 y en Windows 8.1.

En algunos medios en Internet se insinúa que pronto Microsoft presentará otra actualización en la que se incluirá, entre otras cosas, el nuevo browser conocido como Project Spartan.


Amanecerá y veremos.

El USB Tipo-C

Nos hemos acostumbrado a que cada vez que Apple hace un anuncio oficial relacionado con algún producto nuevo que está listo a poner en venta, algo nuevo, innovador o diferente estará utilizando.

En esta ocasión, en el evento del pasado 9 de marzo, lo ha vuelto a hacer. Y es que a pesar que la presentación se centraba alrededor del Apple Watch, Apple aprovechó también la cita para presentar su nueva MacBook Air.

Como suele hacer con sus dispositivos, esta evolución de la portátil Ultra liviana es más que la versión anterior pues la misma viene con una pantalla más grande y de más resolución, un teclado más amplio, baterías con más capacidad de autonomía, trackpad más grande, es más ligera que el modelo anterior y además es más delgada. Adicional a todo estas mejoras, Apple decidió incluir un puerto de comunicaciones realmente novedoso en el mundo de las computadoras portátiles. Nos referimos al nuevo conector USB Type-C o USB-C.

El USB-C es un tipo de cosa maravillosa, que lo podemos considerar hasta cierto punto como el conector soñado. Es un nuevo puerto basado en el estándar que regula a los dispositivos USB, que posee una versatilidad jamás antes vista.

Por medio de este puerto, por ejemplo, se puede conectar simultáneamente un dispositivo que a su vez puede suministrar carga a cualquier otro periférico o periféricos, sin que se afecten unos a otros.

Es un puerto mucho más rápido que el actualmente conocido USB 3.0, pues en teoría es capaz de transmitir información a velocidades de hasta 10 Gbps.

Lo mejor de todo, es que su conexión no requiere de los cuidados que las versiones de cables y terminales USB actuales, pues ambos extremos del cable son idénticos y se pueden conectar de cualquier manera. Ya no hay que estar girando los cables para conectarlos correctamente a la computadora o asegurarse que el terminal del cable que se tiene coincide con el espacio del dispositivo que se va a conectar.

La versatilidad del USB-C incluye la compatibilidad en uso con los dispositivos USB que actualmente existen, por supuesto utilizando el adaptador correspondiente. Además se tiene la posibilidad de poder utilizar adaptadores para poder conectar toda clase de periféricos, como dispositivos con conexión HDMI, VGA, DisplayPort, Ethernet, SD Card, etc. Cualquier dispositivo que queramos conectar, sólo requerirá del adaptador correspondiente.

Cercano está el tiempo en el que no tendremos que preocuparnos sobre qué tipo de cable tenemos a la mano para conectar nuestros dispositivos, o mejor aún, ya no tendremos que fijarnos y estar moviendo y girando de una posición a otra al tratar de conectarlos en el espacio que le corresponde.

La Chromebook Pixel, presentada ayer 12 de marzo por Google, tambien incluye este puerto novedoso, con el beneficio de incluir dos puertos, uno a cada lado de la portátil. Esto quiere decir que en la práctica, cualquiera de los dos podrá ser utilizado, por ejemplo, para cargarla de energía y también para conectar otros dispositivos incluyendo su utilización como salida de video, sin tener que preocuparse cual debe ser utilizado para cual función.

Aunque no lo parezca, esta innovación cambiará la forma como utilizamos muchos productos actualmente.


Amanecerá y veremos.