Hace un par de semanas atrás, entre los días 20 al 24 de abril para se más exactos, para el mundo de la informática fueron días de gran importancia.
Las cuatro principales empresas de tecnología que ofrecen servicios en La Nube, presentarn sus resultados financieros correspondientes al primer cuatrimestre del año en curso.
Si bien los analistas financieros habían estimado la importancia que La Nube tiene para estas compañías, el conocer la información real ha dejado perplejos a mas de uno.
IBM, Microsoft, Google y Amazon, son las compañías que más se destacan por el volúmen de ventas y suscripciones de usuarios a sus servicios en La Nube.
Por primera vez, desde el año 2006, Amazon muestra a su producto Amazon Web Services, AWS, como un producto independiente. Anteriormente, los había mezclado junto con otros productos por lo que era dificil estimar que tan grande e importante es el negocio para ellos.
Cada compañía para poder demostar un posición fuerte en este mercado competitivo, suele mezclar sus productos para no quedar mal ante la competencia.
Microsoft, por ejemplo, junta la información de Azure junto con los de Office 365, IBM hace lo propio con sus conceptos de nubes hibridas, las cuales son una variación muy particular de lo que es La Nube y algo similar a lo que hace Microsoft, Google también ha copiado.
Lo que la presentación de resultados que se dió la semana pasada ha dejado claro, es que para todas estas compañías, el negocio de la nube se encuentra en franco crecimiento y es una fuente realmente importante de ingresos. En el caso de Amazon, está camino a converitrse en su principal fuente de ingresos, por lo que ya se está estimando que falta poco tiempo para que su negocio tradicional se sea superado.
Con la informaciòn disponible, muchos medios en Internet se dieron a la tarea de reinterpretar la información suministrada, desglosando y segregando todos aquellos servicios que no encajan puramente como servicios en La Nube, y se ha llegado a la conclusión que el líder indiscutible es AWS de Amazon, seguido por Microsoft y en un distante tercero se encuentra Google.
El caso de IBM es muy particular. Su principal producto es su nube híbrida, la cual consiste en la venta de hardware propio de IBM unido al software que lo administra. Este software está basado en características y funcionamiento de los servicios basados en La Nube. La porción de negocio de La Nube en IBM no es tan significativo como el de las otras tres compañìas.
Pero ¿qué tan grande es el negocio de AWS de Amazon?, Se calcula que si se unen la cantidad de suscriptores e ingresos obtenidos por Microsoft, Google e IBM, juntos no superarían el volúmen que actualmente Amazon está manejando. Así de grande es el negocio de AWS.
El dinamismo de la oferta relacionada a los servcios y productos disponibles en La Nube, cada vez son más variados. La competencia entre compañías grandes y chicas está haciendo que los precios cada vez bajen más y estén muy al alcance de todos, sin que represente grandes sacrificios económicos.
La Nube, cada vez más se está convirtiendo en algo realmente importante para nuestras vidas, directa e indirectamente. Todavía se considera joven, en pleno desarrollo, en la que la imaginación es el límite. Su crecimiento ha sido rápido. El portafolio de productos y servicios es mucho más amplio de lo que en un inicio se ofrecía, y de seguro será mucho más grande en el futuro.
Amanecerá y veremos.
Este es un lugar para informarnos sobre la tecnología que influye en nuestro diario vivir.
miércoles, 29 de abril de 2015
domingo, 26 de abril de 2015
Una mirada al futuro con Windows 10
Ahora que está más cerca la fecha de lanzamiento oficial de Windows 10, y después de varios meses de haber estado utilizándolo, hay algunas ideas que nos vienen a la mente y que pueden no estar muy lejos de lo que podría ser la realidad.
A inicios de abril, tanto IDC como Gardner anunciaron que las ventas de computadoras personales habían perdido impulso y que las mismas reflejaban los niveles más bajos en los últimos seis años.
La principal razón que explica esta desaceleración es la baja en las compras de equipos de remplazos para las computadoras que utilizaban el sistema operativo Windows XP y la próxima fecha de lanzamiento de Windows 10 al público en general.
Según la información aparecida en los medios, es posible interpretar que muchas personas están esperando a que se inicie la venta de computadoras con el nuevo sistema operativo instalado. Para los fabricantes de computadoras, tradicionalmente, una nueva versión de sistema operativo es una buena razón para que las personas compren una computadora nueva.
Pero la realidad puede ser otra. Es posible que las ventas de computadoras no mejoren a pesar de la salida al mercado de Windows 10. Y ¿por qué digo esto?, pues basicamente por la experiencia adquirida con la versión de prueba de Windows 10, que ha estado disponible para todos desde hace varios meses.
He tenido la oportunidad de instalar y utilizar Windows 10 en varios equipos, con diversas configuraciones de procesadores, edades y memoria RAM, y los resultados conducen a casi la misma conclusión. Si tienes 2 GB de RAM, Windows 10 te va a trabajar muy bien. Si posees 3 GB de RAM, también te va a trabajar muy bien. Si tienes 4 GB de RAM entonces te trabajara en forma excelente. Si tienes 8 GB de RAM, pues la experiencia será súper.
La verdad es que si en la actualidad se posee una computadora que fue adquirida, por ejemplo, en el 2008 cuando Windows Vista era la decepción de muchos, es posible que se pueda utilizar Windows 10 sin ningún problema. De lo que he probado hasta ahora, tenemos que si la computadora pudo trabajar bien con Windows 7, entonces lo hará a las mil maravillas con Windows 10. De hecho, algunos drivers de Windows 7 trabajan sin problemas con Windows 10. Y son los drivers lo que en muchas ocasiones determinan si la vida de una computadora se mantiene vigente o se declara como obsoleta, pues es la falta de drivers para los nuevos sistemas operativos lo que causa que un equipo realmente quede obsoleto.
Si a este hecho, le sumamos todas las computadoras que pueden ser actualizadas o utilizan Windows 7, más las computadoras que se han vendido hasta ahora que utilizan Windows 8 y 8.1, tenemos una enorme cantidad de computadoras que sólo van a requerir hacer un upgrade de sistema operativo. No será necesario remplazarlas, lo que significa que posiblemente no habrán grandes mejoras en la venta de nuevas computadoras.
La posibilidad que Microsoft ofrezca el sistema operativo Windows 10 como un upgrade gratuito para todo el mundo, no es el mejor incentivo que los fabricantes de computadoras pueden recurrir para la adquisición de computadoras nuevas, por lo menos durante el primer año de vigencia.
Para un funcionamiento óptimo Windows Vista requería de más recursos que Windows XP, en muchas ocasiones para hacer exactamente lo mismo. Esto obligó a los fabricantes de componentes y a los de computadoras a desarrollar sistemas con mucha mayor capacidad, para que el desempeño fuese óptimo.
Con la salida al mercado de Windows 7 y posteriormente Windows 8 y 8.1, las necesidades de poder de computación se mantuvieron bajas al ser estos sistemas operativos muchos más eficientes en el uso de los recursos disponibles. Windows 10 sigue en esa misma línea de eficiencia, lo que hace que el hardware de hace unos cinco a siete años atrás todavía pueda ser utilizado sin ningún problema para realizar las mismas tareas que han estado haciendo hasta el día de hoy.
Por estas razones considero que es muy posible que, contrario a lo que se podría esperar, Windows 10 no tenga una contribución significativa en la mejora de las ventas de computadoras personales.
Quizás los tiempos de grandes volúmenes de ventas son parte de la historia y esta tendencia se mantendría así durante mucho tiempo.
Amanecerá y veremos.
A inicios de abril, tanto IDC como Gardner anunciaron que las ventas de computadoras personales habían perdido impulso y que las mismas reflejaban los niveles más bajos en los últimos seis años.
La principal razón que explica esta desaceleración es la baja en las compras de equipos de remplazos para las computadoras que utilizaban el sistema operativo Windows XP y la próxima fecha de lanzamiento de Windows 10 al público en general.
Según la información aparecida en los medios, es posible interpretar que muchas personas están esperando a que se inicie la venta de computadoras con el nuevo sistema operativo instalado. Para los fabricantes de computadoras, tradicionalmente, una nueva versión de sistema operativo es una buena razón para que las personas compren una computadora nueva.
Pero la realidad puede ser otra. Es posible que las ventas de computadoras no mejoren a pesar de la salida al mercado de Windows 10. Y ¿por qué digo esto?, pues basicamente por la experiencia adquirida con la versión de prueba de Windows 10, que ha estado disponible para todos desde hace varios meses.
He tenido la oportunidad de instalar y utilizar Windows 10 en varios equipos, con diversas configuraciones de procesadores, edades y memoria RAM, y los resultados conducen a casi la misma conclusión. Si tienes 2 GB de RAM, Windows 10 te va a trabajar muy bien. Si posees 3 GB de RAM, también te va a trabajar muy bien. Si tienes 4 GB de RAM entonces te trabajara en forma excelente. Si tienes 8 GB de RAM, pues la experiencia será súper.
La verdad es que si en la actualidad se posee una computadora que fue adquirida, por ejemplo, en el 2008 cuando Windows Vista era la decepción de muchos, es posible que se pueda utilizar Windows 10 sin ningún problema. De lo que he probado hasta ahora, tenemos que si la computadora pudo trabajar bien con Windows 7, entonces lo hará a las mil maravillas con Windows 10. De hecho, algunos drivers de Windows 7 trabajan sin problemas con Windows 10. Y son los drivers lo que en muchas ocasiones determinan si la vida de una computadora se mantiene vigente o se declara como obsoleta, pues es la falta de drivers para los nuevos sistemas operativos lo que causa que un equipo realmente quede obsoleto.
Si a este hecho, le sumamos todas las computadoras que pueden ser actualizadas o utilizan Windows 7, más las computadoras que se han vendido hasta ahora que utilizan Windows 8 y 8.1, tenemos una enorme cantidad de computadoras que sólo van a requerir hacer un upgrade de sistema operativo. No será necesario remplazarlas, lo que significa que posiblemente no habrán grandes mejoras en la venta de nuevas computadoras.
La posibilidad que Microsoft ofrezca el sistema operativo Windows 10 como un upgrade gratuito para todo el mundo, no es el mejor incentivo que los fabricantes de computadoras pueden recurrir para la adquisición de computadoras nuevas, por lo menos durante el primer año de vigencia.
Para un funcionamiento óptimo Windows Vista requería de más recursos que Windows XP, en muchas ocasiones para hacer exactamente lo mismo. Esto obligó a los fabricantes de componentes y a los de computadoras a desarrollar sistemas con mucha mayor capacidad, para que el desempeño fuese óptimo.
Con la salida al mercado de Windows 7 y posteriormente Windows 8 y 8.1, las necesidades de poder de computación se mantuvieron bajas al ser estos sistemas operativos muchos más eficientes en el uso de los recursos disponibles. Windows 10 sigue en esa misma línea de eficiencia, lo que hace que el hardware de hace unos cinco a siete años atrás todavía pueda ser utilizado sin ningún problema para realizar las mismas tareas que han estado haciendo hasta el día de hoy.
Por estas razones considero que es muy posible que, contrario a lo que se podría esperar, Windows 10 no tenga una contribución significativa en la mejora de las ventas de computadoras personales.
Quizás los tiempos de grandes volúmenes de ventas son parte de la historia y esta tendencia se mantendría así durante mucho tiempo.
Amanecerá y veremos.
viernes, 13 de marzo de 2015
Windows 10 Pro Technical Preview
En octubre de 2014 Microsoft hizo público lo que sería la nueva versión de su sistema operativo para computadoras personales, Windows 10.
Como parte del proceso de lanzamiento, Microsoft anunció el inicio de un programa de pruebas, abierto a todo público para que probaran y evaluaran lo que están proponiendo.
Contrario a lo que hasta el momento había hecho, Microsoft ha hecho que este programa de prueba esté abierto a todo público, no solo a los desarrolladores y fabricantes de dispositivos tal cual había sido la costumbre hasta el momento.
La versión beta de este sistema operativo es completamente funcional, aunque se advierte que algunas cosas pueden ocurrir o no funcionar igual de bien como en las versiones finales.
En febrero de este año, Microsoft anunció una nueva versión o actualización de la versión beta de Windows 10. La misma posee como nombre oficial “Windows 10 Pro Technical Preview. Evaluation Copy. Build 9926.”
En este evento Microsoft brindó mucho más detalles, los cuales en algunos casos, representan un cambio en lo que hasta el momento se había visto en el proceso de desarrollo de sus productos. La impresión generalizada en muchos medios en Internet es que ahora Microsoft estaba volviendo a innovar.
Como en algunas ocasiones es mejor probar para así llegar a conclusiones propias en lugar de estar aceptando lo que otros dicen, se optó por realizar una instalación para tener la experiencia del proceso y el uso de lo que podría ser el nuevo ambiente. Esta decisión se basó en el hecho que muchas veces las necesidades e intereses difieren entre unos y otros. De esta manera se podría verificar, desde una perspectiva propia, que tan bueno o malo es lo que se está presentando.
Microsoft requiere para poder proceder con la instalación ingresar al sitio https://insider.windows.com/ y registrarse en el Windows Insider Program. Para esto se requerirá poseer una cuenta válida ya sea de Hotmail, Outlook o Live.
Inicialmente, se instaló Windows 10 Technical Preview en una Surface Pro. Se probó en esta Tablet pues Microsoft la tenía condenada al olvido, como si de un dispositivo obsoleto se tratara, pues el mismo no poseía actualización de Windows 8 a Windows 8.1.
Irónicamente, como parte del proceso de instalación de Windows 10, el primer paso que se ejecutó fue la actualización hacia la versión 8.1. Esto fue una sorpresa agradable pues todo indicaba que se iba en buen camino. La instalación de Windows 10 se dio sin problema alguno y hasta daba la sensación que la Tablet respondía mucho mejor que cuando se tenía instalado Windows 8. Lo mejor de todo es que las aplicaciones disponibles en la Tienda o Store de Windows 8.1 se pueden instalar y utilizar sin problemas en Windows 10.
La actualización a Windows 10 se realizó en otra Tablet con recursos y un rendimiento mucho más modestos que la Surface Pro. Esta Tablet, de Hewlett-Packard, se encontraba actualizada a Windows 8.1, por lo que llevarla a Windows 10 fue una tarea mucho más rápida.
La instalación de Windows 10 es sencilla, requiere de poca intervención de parte de quien está realizándola. La misma se comporta como un proceso de actualización de los que estamos acostumbrados a realizar.
Cuando finaliza la instalación, la mayoría de los softwares que se tenían instalados previamente se encuentran disponibles, por lo que no es necesario volver a reinstalarlo. Los que no aparecen listados, pueden ser ejecutados realizando una búsqueda, similar a como se hacía en Windows 7, Windows 8 o Windows 8.1, no hay mucho drama en esto.
La interface de Windows 10 es bastante similar a la de Windows 8.1 y al mismo tiempo nos recuerda a la de Windows 7. De hecho la interface de 8.1 se presenta en una ventana ligeramente reducida, aunque la misma puede ser ampliada a pantalla completa, tal y como lo veíamos antes.
A pesar de la familiaridad que se percibe en esta versión, hay muchas cosas que se muestran algo diferentes, entre ellas está la presentación del Panel de Control.
Aunque no se sabe si lo que actualmente se muestra será la presentación definitiva, la percepción es que todo es mucho más fácil de localizar, con una presentación más limpia que resulta algo familiar a lo que habíamos visto en Windows 8 y en Windows 8.1.
En algunos medios en Internet se insinúa que pronto Microsoft presentará otra actualización en la que se incluirá, entre otras cosas, el nuevo browser conocido como Project Spartan.
Amanecerá y veremos.
Como parte del proceso de lanzamiento, Microsoft anunció el inicio de un programa de pruebas, abierto a todo público para que probaran y evaluaran lo que están proponiendo.
Contrario a lo que hasta el momento había hecho, Microsoft ha hecho que este programa de prueba esté abierto a todo público, no solo a los desarrolladores y fabricantes de dispositivos tal cual había sido la costumbre hasta el momento.
La versión beta de este sistema operativo es completamente funcional, aunque se advierte que algunas cosas pueden ocurrir o no funcionar igual de bien como en las versiones finales.
En febrero de este año, Microsoft anunció una nueva versión o actualización de la versión beta de Windows 10. La misma posee como nombre oficial “Windows 10 Pro Technical Preview. Evaluation Copy. Build 9926.”
En este evento Microsoft brindó mucho más detalles, los cuales en algunos casos, representan un cambio en lo que hasta el momento se había visto en el proceso de desarrollo de sus productos. La impresión generalizada en muchos medios en Internet es que ahora Microsoft estaba volviendo a innovar.
Como en algunas ocasiones es mejor probar para así llegar a conclusiones propias en lugar de estar aceptando lo que otros dicen, se optó por realizar una instalación para tener la experiencia del proceso y el uso de lo que podría ser el nuevo ambiente. Esta decisión se basó en el hecho que muchas veces las necesidades e intereses difieren entre unos y otros. De esta manera se podría verificar, desde una perspectiva propia, que tan bueno o malo es lo que se está presentando.
Microsoft requiere para poder proceder con la instalación ingresar al sitio https://insider.windows.com/ y registrarse en el Windows Insider Program. Para esto se requerirá poseer una cuenta válida ya sea de Hotmail, Outlook o Live.
Inicialmente, se instaló Windows 10 Technical Preview en una Surface Pro. Se probó en esta Tablet pues Microsoft la tenía condenada al olvido, como si de un dispositivo obsoleto se tratara, pues el mismo no poseía actualización de Windows 8 a Windows 8.1.
Irónicamente, como parte del proceso de instalación de Windows 10, el primer paso que se ejecutó fue la actualización hacia la versión 8.1. Esto fue una sorpresa agradable pues todo indicaba que se iba en buen camino. La instalación de Windows 10 se dio sin problema alguno y hasta daba la sensación que la Tablet respondía mucho mejor que cuando se tenía instalado Windows 8. Lo mejor de todo es que las aplicaciones disponibles en la Tienda o Store de Windows 8.1 se pueden instalar y utilizar sin problemas en Windows 10.
La actualización a Windows 10 se realizó en otra Tablet con recursos y un rendimiento mucho más modestos que la Surface Pro. Esta Tablet, de Hewlett-Packard, se encontraba actualizada a Windows 8.1, por lo que llevarla a Windows 10 fue una tarea mucho más rápida.
La instalación de Windows 10 es sencilla, requiere de poca intervención de parte de quien está realizándola. La misma se comporta como un proceso de actualización de los que estamos acostumbrados a realizar.
Cuando finaliza la instalación, la mayoría de los softwares que se tenían instalados previamente se encuentran disponibles, por lo que no es necesario volver a reinstalarlo. Los que no aparecen listados, pueden ser ejecutados realizando una búsqueda, similar a como se hacía en Windows 7, Windows 8 o Windows 8.1, no hay mucho drama en esto.
La interface de Windows 10 es bastante similar a la de Windows 8.1 y al mismo tiempo nos recuerda a la de Windows 7. De hecho la interface de 8.1 se presenta en una ventana ligeramente reducida, aunque la misma puede ser ampliada a pantalla completa, tal y como lo veíamos antes.
A pesar de la familiaridad que se percibe en esta versión, hay muchas cosas que se muestran algo diferentes, entre ellas está la presentación del Panel de Control.
Aunque no se sabe si lo que actualmente se muestra será la presentación definitiva, la percepción es que todo es mucho más fácil de localizar, con una presentación más limpia que resulta algo familiar a lo que habíamos visto en Windows 8 y en Windows 8.1.
En algunos medios en Internet se insinúa que pronto Microsoft presentará otra actualización en la que se incluirá, entre otras cosas, el nuevo browser conocido como Project Spartan.
Amanecerá y veremos.
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